“Este año la huelga juvenil coincidió con la publicación de un artículo en la revista Science en el que se evaluó por primera vez la justicia climática intergeneracional, encontrando que de continuar las emisiones y afecciones ambientales como continúan al día de hoy, los niños que ahora tienen seis años de edad experimentarán tres veces más desastres climáticos que los que vivirán sus abuelos, siendo las comunidades más vulnerables las rurales e indígenas de países de América Latina, Asia y África”.

 

Leonor Solís

El pasado viernes 24 de septiembre volvió a realizarse la huelga mundial por el clima, una movilización global organizada por jóvenes menores de edad, cuya historia comenzó en agosto del 2018, cuando la joven activista sueca Greta Thunberg, decidió dejar de ir a la escuela los días viernes para luchar por el cambio climático, dando origen a un movimiento que ella misma denominó Viernes por el Futuro (Fridays For Future).

Tan sólo seis meses después, las huelgas juveniles por el clima se convirtieron en un fenómeno global a través de las redes sociales y el contagio colectivo entre amigos. Cada vez más jóvenes en todo el mundo dejaron de ir a la escuela para luchar por el cambio climático.  

Nunca antes había existido un movimiento global liderado por menores de edad, quienes se movilizaron con tal magnitud, de forma tan contagiosa e inclusiva, que en marzo y mayo del 2019 ocurrieron huelgas por el clima a nivel global y justamente en septiembre del 2019 los jóvenes invitaron a los adultos a participar, con la unión de colectivos de padres  y madres por el clima, abuelos por el clima y muchos otros sectores sociales, logrando la huelga más grande registrada en la historia de la humanidad con la participación de más de 6 millones de personas, convirtiendo al año el 2019 en un año muy importante para el cambio climático. Los jóvenes lograron lo que nadie había logrado en treinta años: visibilizar este importante tema a la sociedad global.

Desafortunadamente cuando el movimiento lograba su mayor potencia, la lucha juvenil por el clima quedó inmovilizada por la pandemia. Desde entonces el movimiento se ha diluido, pero continúa vigente. Es por esta razón que el pasado 24 de septiembre del 2021 los jóvenes de todo el mundo decidieron salir nuevamente a las calles. Al respecto un activista paquistaní, Yusuf Baluch, dijo que la vuelta a los eventos presenciales era vital para obligar a los líderes a hacer algo por la crisis planetaria. “El año pasado se realizó una huelga digital y nadie nos hizo caso”, mencionó el activista.

En la página web de Fridays For Future, donde se centraliza el movimiento a nivel global, se registraron huelgas en más de mil 582 localidades de 99 países de todo el mundo. Sin embargo, la participación fue notoriamente distinta entre Europa, Australia, Canadá y Estados Unidos, donde la mayoría de la población está ya vacunada y los contagios han disminuido, con respecto al resto del mundo.

Esta es una de las razones por las que las huelgas o el movimiento juvenil por el clima pasó prácticamente desapercibido por los medios de comunicación en América Latina, África y Asia, donde por las condiciones de la pandemia y de la poca disponibilidad a las vacunas, los jóvenes hicieron eventos simbólicos poco numerosos o manifestaciones digitales.

Por el contrario en los países de Europa se registraron eventos masivos y en muchas localidades. Alemania es uno de los países con mayor activismo climático, donde ocurrieron más de 400 protestas. La huelga sucedió tan sólo dos días previos a las importantes elecciones alemanas después de 16 años del mandato de Angela Merkel. Greta estuvo presente en la huelga organizada en la ciudad de Berlín y dijo a sus seguidores que deberían mantener la presión sobre los líderes políticos más allá del día de las elecciones. «Ya no hay vuelta atrás, todavía podemos darle la vuelta a esto, la gente está preparada para el cambio, queremos el cambio, exigimos el cambio y nosotros somos el cambio», dijo Thunberg.

En Roma la huelga tuvo más de 5 mil participantes, jóvenes de 70 ciudades italianas salieron a las calles. En Inglaterra los manifestantes se reunieron en Parlamento de Londres para exigir una acción del gobierno sobre la crisis climática. Cientos de jóvenes marcharon en la ciudad estadunidense de Nueva York para pedir justicia climática y poner fin a la quema de combustibles fósiles. En Sao Paulo, Brasil; Estambul, Turquía y otras ciudades de América, Europa y Asia hubo protestas similares. En los países de América Latina oscilaron entre 2-10 manifestaciones por país.

México fue el país latinoamericano con mayor cantidad manifestaciones, un total de 25 que ocurrieron en los estados de: Yucatán, Quintana Roo, Veracruz, Tlaxcala, Puebla, Hidalgo, Estado de México, Hidalgo, Guanajuato, Jalisco, Zacatecas y la Ciudad de México.  La organización de Fridays For Future México, decidió por las condiciones de la emergencia sanitaria que el movimiento fuese a través de acciones digitales en las redes sociales y que la huelga fuese en formato digital. Se realizó una acción simbólica, con un pequeño acto en la Ciudad de México donde los manifestantes se reunieron frente al Palacio Nacional para exigir a PEMEX que presente un plan de descarbonización.  

Este año la huelga juvenil coincidió con la publicación de un artículo en la revista Science en el que se evaluó por primera vez la justicia climática intergeneracional, encontrando que de continuar las emisiones y afecciones ambientales como continúan al día de hoy, los niños que ahora tienen seis años de edad experimentarán tres veces más desastres climáticos que los que vivirán sus abuelos, siendo las comunidades más vulnerables las rurales e indígenas de países de América Latina, Asia y África.

En marzo del 2019 las dos revistas de ciencia más prestigiosas en el mundo reconocieron la relevancia del movimiento juvenil por el clima. La revista Nature publicó un artículo denominado “Miles de científicos apoyan la huelga juvenil por el clima” y la revista Science otro titulado “Las preocupaciones de los jóvenes activistas son justificadas”, toda vez que los jóvenes activistas han sido excelentes portavoces sobre la importancia de la ciencia del cambio climático. Los jóvenes nos miran a los ojos y nos piden que hagamos algo por el planeta, por su futuro.  Pero lo más importante que reconoció otro estudio, publicado por la revista Nature Climate Change sobre #FridaysForFuture, es que el alcance las huelgas fomentará una generación de ciudadanos activos y comprometidos con la democracia. Es por ello que en Cienciario no queremos que pase desapercibido este evento y este movimiento, estamos a un mes de que ocurra la COP26 en Glasgow, Reino Unido, cuyas negociaciones definirán el futuro planetario con respecto al cambio climático.

 

Fuentes:

https://fridaysforfuture.org/

The concerns of the young protesters are justified: A statement by Scientists for Future concerning the protests for more climate protection

Thousands of scientists are backing the kids striking for climate change

https://www.nature.com/articles/d41586-019-00861-z

Intergenerational inequities in exposure to climate extremes

https://www.science.org/doi/10.1126/science.abi7339

The broader importance of #FridaysForFuture

https://www.nature.com/articles/s41558-019-0484-y


Fotografía: Li-Am Li | Unsplash


Mi pasión personal y profesional es la comunicación ambiental, en específico la comunicación audiovisual ambiental. Trabajo realizando esa labor en el Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad de la UNAM. Soy miembro de la mesa directiva de la Asociación Internacional de Comunicación Ambiental y miembro fundador de la Red Mexicana de Periodistas de Ciencia. Me gustan muchas cosas muy disímiles, pero más me gusta la idea de compartir, compartir curiosidad, aficiones, gustos. Compartir y construir juntos. Por eso me dedico a compartir lo que me encanta y me parece importante. Encontrar otros que comparten lo mismo, hacen y no se dan por vencidos, es el regalo.  Espero nos encontremos en este camino.