En nuestro país, más de 250 plantas se utilizan para el tratamiento de la diabetes, algunas de éstas por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, tal y como nos recuerda este artículo publicado en Cienciario en noviembre del 2018, centrado en la producción “natural” de insulina.

 

Rafael Salgado Garciglia

El título de este artículo es como los que leemos a diario en redes sociales, en periódicos y hasta se comenta en programas de televisión sobre las plantas que contienen insulina “natural”, que se proponen para su uso como infusiones y otras maneras, para el tratamiento de la diabetes, sugiriendo o confirmando que disminuyen los niveles de glucosa en sangre (hipoglucemiantes).

Pero, ¿qué es la insulina y cuál es su función?

La insulina en una hormona de naturaleza proteica, es un polipéptido, por lo que está conformada por aminoácidos, que se sintetiza en las células beta (β) de los islotes de Langerhans del páncreas de los vertebrados, incluyendo a nosotros los humanos.

De este órgano, la insulina se secreta al torrente sanguíneo sobre todo cuando hay elevados niveles de glucosa en sangre (>110 mg/dL), lo que conocemos como hiperglucemia, que de manera natural ocurre después de que comemos, ya que esta hormona tiene la función de que el exceso de glucosa sea captada, transportada, almacenada y consumida por las células de diversos tejidos del organismo como en músculos, tejido adiposo e hígado.  

En forma muy resumida, diré que la insulina regula el uso de la glucosa, vital para que tengamos fuente de energía, prácticamente la insulina actúa como una llave que permite que la glucosa ingrese a las células, evitando que se acumule en sangre y ocurra la hiperglucemia o como coloquialmente se dice “se suba el azúcar”. El mecanismo de la regulación del metabolismo de la glucosa por la insulina es muy complejo, en los que intervienen otras hormonas como el glucagón y, además, está involucrada en factores de crecimiento.

Insulina y diabetes

La diabetes mellitus es considerada la enfermedad crónica degenerativa de este siglo, en la que la secreción y/o acción de la insulina es deficiente, nula o ambos. Aunque hay diversos tipos de diabetes, las más comunes son la tipo 1 y la tipo 2.

En la tipo 1, la producción de insulina por el páncreas es muy baja o nula, por lo que los enfermos deben de administrarse insulina, generalmente por vía subcutánea. La insulina que actualmente se utiliza es producida por bacterias modificadas genéticamente a las que se les insertó el gen humano de esta hormona, de hecho, es el primer producto comercial transgénico, un claro ejemplo de que este tipo de productos son beneficiosos para nuestra salud.

En la tipo 2, la secreción o la producción de insulina no es la suficiente para regular los niveles de glucosa o bien existe dificultad para que la insulina actúe, para que suceda la asimilación de este azúcar por las células. Los que padecen este último tipo, son tratados con medicamentos orales tipo sulfonamidas (entre otros) que ayudan al aprovechamiento de la glucosa, en muchos casos, con una dieta balanceada baja en carbohidratos y ejercicio continuo, la hiperglucemia puede ser regulada.

Muchos diabéticos además de utilizar el tratamiento médico adecuado, consideran la opción de incluir algunas plantas o sus extractos derivados como parte de su tratamiento, que pueden ayudar a disminuir los niveles de glucosa en sangre o bien los efectos relacionados con esta enfermedad.

¿Por qué usar plantas como alternativa para el tratamiento de la diabetes?

Con las investigaciones científicas realizadas sobre diabetes, se sabe que en esta enfermedad, además de la hiperglucemia, hay una mayor producción de especies reactivas de oxígeno, lo que provoca el estrés oxidativo, ahora relacionado con el envejecimiento y otras enfermedades como el cáncer, Parkinson, hipertensión arterial, entre otras. Es por esto, que los enfermos deciden consumir productos, alimentos o plantas medicinales con propiedades antioxidantes para aminorar las complicaciones de la diabetes mellitus.

Por otro lado, también hay investigaciones que indican que los tratamientos con insulina o medicamentos hipoglucemiantes, provocan efectos secundarios como la misma hipoglucemia (<70 mg/dL), cambios en la piel, aumento o pérdida de peso, mareos, problemas digestivos, cansancio y hasta calambres musculares, lo que lleva a la búsqueda del uso de plantas como una alternativa para regular los altos niveles de glucosa en sangre y disminuir los efectos secundarios.

En México, más de 250 plantas se utilizan en el tratamiento de la diabetes, sobre todo la tipo 2, de las que solo unas cuantas especies han sido científicamente probadas, determinando que ejercen sus efectos hipoglucemiantes por tres mecanismos: 1. Disminuyendo la absorción intestinal de glucosa; 2. Favoreciendo la incorporación de glucosa en células de diferentes tejidos; 3. Estimulando la secreción de insulina por las células β pancreáticas. Algunas de estas plantas también pueden ejercer efectos benéficos en diabéticos no por disminuir los niveles de glucosa en sangre, si no por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.

Con toda esta información, es claro que no todas las “plantas milagro” que nos reportan como útiles para el tratamiento de la diabetes, han sido probadas científicamente, pero mucho menos cuando leemos encabezados que clasifican a muchas como “plantas insulina” porque contienen esta hormona animal.

¡La verdad, estrictamente no hay plantas que producen insulina!

Digo que estrictamente las plantas no producen insulina, ya que existen evidencias científicas que algunas especies vegetales muestran la presencia de sustancias similares (péptidos) a dicha hormona, a las que se les denomina tipo-insulina, pero realmente no lo es. Se han aislado diversos péptidos parecidos a la insulina con actividad hipoglucémica, pero con diferencias claras en la composición de aminoácidos a la de la hormona animal. Sin embargo, si hay plantas que producen insulina humana como el cártamo común y la planta modelo de laboratorio Arabidopsis thaliana, plantas transgénicas a las que se les insertó en su genoma, el gen para la producción de esta hormona en las semillas.

No confíes en toda la información que recibes sobre las “planta milagro antidiabéticas” y sus productos… asegúrate que haya evidencias científicas de sus efectos. Hasta ahora, para la diabetes tipo 1 no hay un tratamiento efectivo, estos pacientes deben de tratarse con insulina y bajo control médico. Sin embargo, varios países certifican el uso de plantas o sus extractos para el tratamiento de la diabetes tipo 2, pero solo como coadyuvante, es decir, de forma complementaria y controlando los valores de glucosa, bajo estricta supervisión médica.

 


Fotografía: Sameera Madusanka | Pixabay


Profesor e investigador de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo biotecnólogo y cultivador de plantas, pero también…de ciencia.