Realidad y ciencia, tema recurrente en una sociedad que asume a ciegas los adelantos en el conocimiento, incorpora a su cotidianeidad los adelantos científicos y los asume tácitamente como parte de su vida, sin mayor cuestionamiento… pero, ¿qué es la ciencia?



Emilio León


En nuestra vida cotidiana es común encontrarnos con noticias relacionadas con ciencia, desde noticias con títulos como “científicos de tal universidad han descubierto esto”, hasta publicaciones sensacionalistas y engañosas que rezan “NASA advierte sobre un asteroide que pasará muy cerca de la tierra y podría acabar con nosotros”.

Todo este flujo enorme de información hace que la ciencia parezca confusa y su propósito irrelevante; después de todo, ¿qué fin tiene el que agencias gubernamentales tales como la NASA declaren que asteroides acabarán con la Tierra cuando éso nunca ocurre? ¿Realmente es tan útil la ciencia si ésta produce resultados incorrectos? ¿Y no deberíamos utilizar su financiamiento en otras áreas si éste es el caso? Estas son preguntas válidas y que mucha gente se plantea, por eso es importante aclarar que la realidad científica es muy diferente.

La ciencia es un sistema ordenado y metódico cuyo fin último es encontrar la verdad. Ésta se dedica a investigar y estudiar los fenómenos de la naturaleza, además de interpretarlos para construir conocimientos que son organizados y clasificados en una estructura rigurosa que nos ayuda a entender el mundo, idealmente en su totalidad.

La ciencia se basa en un método, conocido como método científico, para llegar a conclusiones objetivas, fieles a la realidad natural y que sean reproducibles por otra persona o grupo de personas. Este método fue calibrado y perfeccionado a lo largo de generaciones de científicos cuyo objetivo era llegar a la causa real y final de las cosas, por lo que es una herramienta infalible cuando se quiere construir un conocimiento verdadero. El método científico no garantiza encontrar nuevas verdades, eso recae en el ingenio y la creatividad de cada persona, pero sí garantiza que el conocimiento adquirido a través de él sea verídico y valioso.

¿Pero por qué es tan importante esta búsqueda de la verdad y nuevos conocimientos? ¿Por qué no enfocar nuestros esfuerzos en cosas útiles y no en fórmulas complicadas y tediosas? Bueno, la magia de la ciencia es que todo el conocimiento que nos brinda, incluyendo esas horrorosas fórmulas, es muy útil.

La ciencia nos ha ayudado desde hace miles de años: cuando nuestros antepasados leían los cielos para intentar dar sentido a las estaciones, el desarrollo de herramientas de piedra, el descubrimiento de la metalurgia, la medicina, el desarrollo (¿o descubrimiento?) de las matemáticas que haría posible el desarrollo de una arquitectura y herramientas más complejas. Especialmente en los últimos siglos, la ciencia y tecnología han transformado al mundo más que nunca; todo el mundo moderno está construido sobre los pilares de éstos dos: los teléfonos, el internet, la televisión, la electricidad de nuestros hogares, el agua tratada que llega a nuestras casas, las cámaras, los efectos especiales de tus películas favoritas… la lista continúa. Todos estos avances y comodidades se los debemos al conocimiento científico y a los miles de investigadores que dedican su vida a descubrir nuevos conocimientos y cómo aplicarlos para el beneficio de las personas.

Aunque es cierto que los científicos no son perfectos y se han hecho avances tecnológicos en detrimento de la humanidad, como lo son las bombas nucleares, armamento avanzado y tecnologías especializadas de desinformación, la realidad nos demuestras que son todas las aportaciones al bienestar de la sociedad las que tienen un impacto mayor y que la ciencia no es mala por naturaleza. Por eso es importante que el público en general entienda qué es y cuál es el verdadero impacto que ésta tiene en la vida cotidiana de todos. Se necesita una población crítica y con conocimientos diversos más que nunca en estos tiempos inundados de desinformación para tener no sólo un mejor país, sino un mejor mundo.


Próximamente seré estudiante de Física en la UNAM (empiezo este nuevo semestre). Tengo 19 años y me gusta leer, desde novelas de García Márquez hasta libros de ciencia como los de Kip Thorne; aprender nuevas cosas, escribir, programar, escuchar música. En cuanto a temas científicos, me interesa principalmente la astrofísica y la física teórica (Relatividad y Mecánica Cuántica).